Rituales cotidianos
Encuentra tu
momento.
Desde la primera taza hasta el descanso de la tarde. Pequeños rituales, pensados para adaptarse a la vida que ya llevas.
Seis momentos. Un día lleno de posibilidades.
Elige un momento de tu día con el que te sientas cómodo. Empieza con un sabor, una taza o un pequeño gesto.
La primera taza es para ti.
Prepárate un café antes de abrir el buzón de entrada. Acompaña tu bebida favorita con algo sencillo para picar.
Una pausa entre una cosa y otra.
Ten agua a mano. Aprovecha el momento de rellenar el vaso para levantarte y alejarte de la pantalla.
Un cambio de sabor.
Prueba una taza de café con especias o algo fresco y cítrico. Haz que esta pausa sea diferente a la de por la mañana.
Algo nuevo en la mesa.
Añade un toque de jengibre o de cítricos a un plato que ya conoces. Empieza por un sabor y una combinación que te gusten.
Dejemos que el día llegue a su fin.
Deja a un lado el trabajo, prepárate una taza de algo caliente y dedícate unos minutos sin prisas.
Deja menos para mañana.
Prepara tu taza y elige la primera bebida de mañana. Acaba el día con una pequeña cosa ya resuelta.
El ritual de la noche
Un aterrizaje más suave.
Una taza cada vez.
Cierra el portátil. Pon la tetera al fuego. Deja que un sabor familiar marque el final de tu jornada laboral.
Haz un poco de sitio
Deja a un lado el trabajo. Elige tu taza favorita y un sitio cómodo donde sentarte.
Prepara tu taza
Sigue las instrucciones de preparación que figuran en el envase. Elige una mezcla sin cafeína si te apetece para esta noche.
Disfrútalo tal y como es
Fíjate en el aroma, la temperatura y el sabor. Conserva los aspectos que te gustaría repetir.
Encuentra un sabor que se adapte a tu rutina.
Descubre los ingredientes y productos que pueden formar parte de tu día a día.
Un momento que nos resulta familiar.
Un ingrediente por descubrir.
Descubre los sabores, los formatos y la preparación que hay detrás de tu próxima taza.

